lunes, 12 de julio de 2021

Otra vez intentando decirte adiós

 

VIERNES, 25 DE JUN. DE 2021 04:53

Cómo explicarte todo para que se entienda “cristal clear” como dicen los gringos, rebosantes de palabras precisas y refranes insuperables.

Te amo y lo sabes de sobra. Este último tiempo no solo ha sido difícil para ti, sino que para mi también. Más allá de mis problemas cotidianos, de mis dolores y frustraciones, he intentado ser lo más cautelosa posible contigo, porque sé y entiendo tu momento laboral, los problemas que te han surgido y el estrés al que te has visto sometida. No quiero añadirle a tu vida nada más que liviandad, porque de problemas estás hasta el cuello y no voy a venir a sumarte aún más dificultades.

Por otra parte, sin embargo, naturalmente estoy más complicada de lo habitual con respecto a ti, porque es imprescindible que te devuelva el espacio vital que invadí con mi aparición. Esto, sin embargo (y con “esto” me refiero a tus viscisitudes) me trae un poco contrariada por varios motivos. Yo no hubiese querido alejarme sino muy por el contrario, pegarme a ti como lapa e intentar darte un poco de contención. Sin embargo, tu actitud me dice que prácticamente te repele mi presencia y frente a tu total indiferencia, no me parece adecuado ni prudente contradecir lo que tú pareces querer comunicarme.

Así las cosas, he permanecido lo más alejada que he podido (que no es tanto tampoco, pero es lo que he logrado de momento).

Noto también que has tenido más de un desencuentro con tu pareja pero es algo tuyo, personal, que tú verás como solucionas o si acaso lo quieres arreglar (que yo veo que te frustra pero te acomoda) y con lo mucho que me gustaría ayudarte, aconsejarte o al menos contenerte, me resisto a hacer porque ya he sido antes tu paño de lágrimas y de verdad no quisiera repetir la experiencia porque fue muy dura para mi.

Te juro que me tiento a ofrecerte amistad, porque eso es lo que necesitas hoy y yo solo quiero verte salir airosa de todo esto...pero no a mis expensas.

Necesito quererme y mantenerme a flote, necesito recuperar mi salud y mi autoestima, necesito trabajar en mi antes de dedicarme a nadie más.

Y tú eres trabajo duro, no solo porque eres porfiada, sino principalmente porque no tienes por mi el interés que tengo yo por ti. Qué más quisiera yo que me correspondieras. Sería todo infinitamente más sencillo pero no es el caso. Y no tengo las energías que un trabajo de conquista requiere, menos aún cuando tu verdadero amor es otro y aún menos cuando no me dejas entrar, demostrándome tu indiferencia. Y -créeme- no es reproche, sino simple constatación de la realidad. Yo no tengo las herramientas necesarias como para hacer frente a todo eso sin sucumbir eventualmente.

Estoy renunciando a ti, soltándome y soltándote. Hay que ser honestas en esta vida: si no fui capaz de retenerte cuando estuvimos juntas por propia voluntad, menos voy a poder ahora que tus circunstancias no te permiten respiro y que te aferras con dientes y uñas a tu pareja.

actualización

Tuve unas ganas tremendas de enviarte esto y no dejarlo solo en este diario, pero me parece que, en realidad, es inoficioso.

Pero si llegases a leerlo, créeme que no tengo la intención de convencerte de nada y ya no intento desesperadamente hacerte cambiar de sentimientos (change of heart dirían los gringos, lo que suena mucho más acertado).

Ahora comprendo perfectamente que no existe la forma y que continuarás tu vida con tu pareja. Antes tuve la ilusión pero esa pequeña luz de esperanza ya no ilumina mi corazón.

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