viernes, 23 de julio de 2021

Últimas palabras

 20 de julio de 2021

Es probable que esta sea la última vez que escriba en este diario y lo de por cerrado para siempre.
A pesar de todas mis conclusiones previas, no quiero dejarte ir con esta sensación amarga. Esta vez me iré de una manera diferente. Sin rencores, sin rabia, sin frustración. Sea como sea, he dado lo mejor de mi y esa será mi enseñanza. Ojalá hubiese sido esta una novela rosa, de las que terminan con un “y fueron felices para siempre”.
Pues no: no es así, pero está bien de todas formas. A pesar de todo o precisamente por eso, me voy en paz, completamente tranquila y con entera seguridad de estar haciendo lo correcto, de la mejor forma y por los motivos adecuados. No estoy arrancando y, sin embargo, mi paso es más firme que nunca antes. No te odio ni me victimizo, pero esta vez sí es para siempre, porque he comprendido cosas que nunca antes quise ver o que nunca antes pude.
Ni siquiera me voy a apurar. Me voy con calma, hasta lentamente, podría decirse. De todas formas, no hay apuro, solo certezas.
Hubiese querido poder conversar esto contigo para dejar todo claro, pero tus circunstancias seguro lo harán imposible.
Me seguirás leyendo de vez en cuando por wasap, sobre todo si necesitas que alguien escuche tus problemas laborales.
Para tus cosas sentimentales, seguro tienes amigas que te presten apoyo y si no, haz como yo y abre un diario. Nadie te dará mejor consejo que el que puedas extractar de tus propias palabras y tus propias reflexiones. Eso te lo aseguro.
Adiós sin despedidas, adiós, amor.

Epifanía

17 de julio de 2021

Sí, así mismo. Por fin!
A pesar de haberlo sabido siempre, no lo había podido internalizar.
Tú no me quieres y nunca me has querido. Jamás.
Por eso me engañaste la primera vez, por eso me has tenido de patas negras después. El poco rato que has estado sola, pudiste buscarme si lo hubieses querido, si de verdad lo hubieses querido, pero no.
Soy tu buen revolcón. Lo he dicho antes en este diario y aún así no lo quise aceptar como la realidad evidente que es.
A ninguna de las que han sido tus parejas le hubieses propuesto relegarse a ser “la otra”. Las respetas lo suficiente y sabes que ellas se respetan lo suficiente también como para no permitir una humillación semejante.
Solo yo te lo aceptaría porque estás consciente que te he querido tanto que me he tragado el orgullo para caer una y otra vez en lo mismo.
Y además te sirvo, porque a las demás no les has importado lo suficiente como para ser confidente de tus penas y un consuelo ante las adversidades. Esa, también he sido yo.
A ti no te importa nada de mi, salvo lo que pueda entregarte como parche a las carencias en que te han tenido sumida las demás. Lo que yo sea, lo que yo sienta o piense, mis penas y mis alegrías te las pasas por donde no llega el sol, pero por las demás, las que te usan y hasta te desprecian, por ellas darías todo. Lo has dado todo y lo seguirás haciendo, está en tu naturaleza.
Cuando leas esto, si es que llegas a hacerlo, te vas a enojar demasiado y el orgullo te hará callar o rebatir, pero no lo vas a aceptar. Deberías pensarlo, darle una vuelta. No, en realidad da igual lo que hagas. A mi me da igual, para mi no habrá diferencia. Sin embargo, te haría bien meditar el asunto.

Qué golpe más grande darme cuenta por fin de esto.
Es mentira que hayas cambiado, no has cambiado nada. Jamás dejaste de jugar conmigo. Me tuviste la mitad de mi vida en vilo. Te aprovechaste de mis sentimientos sin ninguna piedad, sin conmiseración. Has jugado tanto que te has atrevido a insinuar que la culpa es toda mía, pero ¿sabes qué? Yo creo que muy en el fondo estás consciente de esto.

viernes, 16 de julio de 2021

El epílogo

 Pucha qué desastre mi conclusión de hoy: nuevamente necesitas una amiga a quien confiarle tus problemas, alguien que te apoye y te respalde incondicionalmente y que no tenga vida propia ni sus propios conflictos porque solo tienes cabeza para tus propias viscisitudes. Requieres y exiges casi devoción pero no te da el cuero ni para preguntar con real interés por otro (por mi, en este caso). Eres, al menos en este tiempo, un calco de los defectos de tu pareja y haces conmigo lo que ella hace contigo.

Apuesto que no estabas siquiera conciente de esto. Bien, yo sí y habiendo percibido y sufrido esto en carne propia, creo que otra vez, me has puesto entre la espada y la pared, siendo tú la pared y tu egoísmo la espada.

Si un día te parece que quizás me amas y tal vez te importe lo que me pasa, entonces será el momento de reencontrarse.

Adiós nuevamente, amor. Lamentablemente, de esto no hay vuelta.

jueves, 15 de julio de 2021

el orgullo

 

Hay cosas que yo siempre he considerado sagradas, ¿sabes? Y una de esas cosas es mi orgullo. Y no te voy a negar que el orgullo me ha detenido de cometer mayúsculas torpezas pero también me ha estancado profundamente. Pero yo creo que podrías comprenderme en esto. 
Eso es algo que mi papá nos inculcó desde siempre (al tiempo que nos humillaba constantemente) y que internalicé como concepto y como coraza. Te repito que me ha servido ser orgullosa, pero me ha traído grandes tropiezos y amargos sinsabores. 
Con respecto a ti, me he tragado muchísimo ese orgullo, pero me ha frenado muchas veces de mostrarme tal cual soy, o porque no quise aparecer débil ni necesitada. 
De qué entidad es tu orgullo? De casualidad es un monstruo engullidor?
Yo intento cada día dominarlo porque no puedo permitir que me prive de cosas bellas que el orgullo detesta, como, por ejemplo, el amor. 

miércoles, 14 de julio de 2021

La otra

Hoy por la tarde te escribí un mensaje preguntándote por tu torta de cumpleaños y me diste poca bola. Me dolió, fíjate. Debería estar tan acostumbrada, pero no es así. Y en la noche tuve la mala ocurrencia de ver tu instagram y ahí comprendí.
¿Qué se supone que estamos haciendo?
¿Qué tipo de desecho piensas que soy?
Todo otra vez ¿Por qué?
¿De verdad crees que no valgo nada?
¿Cuántas veces me he acercado a ti y me has hecho lo mismo? 
Las estoy contando: 1999 (de alguna forma fue lo mismo), 2006, 2015, 2018, 2021.
Si hasta has tenido la desfachatez de reprochármelo y decir que yo me había ido y tú me habías respetado la decisión. No puedes estar tan perdida en la vida para decir eso y de verdad creértelo.
Si cada vez me has dicho que no puedes dejarlas porque no toleras la soledad y con eso no me dejas margen de nada salvo para ser "la otra", la patas negras, la que se oculta, la que no tiene derecho siquiera a una llamada, ni a recibir una respuesta decente en wasap.
Yo dando todo lo que puedo por ti, sufriendo, apoyando, apuntalando, recogiendo las migajas que has querido darme, mientras te dedicas nada más que a recibir y jactarte.

actualización

obviamente exageré, pero no estoy tan lejos de la realidad.

Conocerte

 

VIERNES, 9 DE JUL. DE 2021 03:08

Conversar todos estos días contigo ha sido muy bonito. Conversar de tu trabajo, de nuestros sentimientos, de cosas simples también.

Yo creo que uno conoce a fondo a una persona no solo por lo que te cuenta de sí misma, sino por las interacciones y por lo que se desprende del comportamiento de cada cual.

Y quiero conocer de ti aquello que nunca logré conocer, y la mujer en que te has convertido. Muchas veces, es algo intuitivo. Además, yo creo conocer al menos parte de tu interior. Quizás me equivoco medio a medio y tú sabrás qué hacer con mi error, pero siento que conozco una parte de ti que nadie más conoce. Es obvio que de las cosas que has hecho y las cosas y personas que has tenido que enfrentar en tu día a día solo sé lo que me has contado y de verdad, no tengo problemas si solo me comentas una pequeña parte.

Aunque, claramente, de lo que hoy te pasa sí quiero saber porque quiero estar presente en tu vida.

Sin embargo, hay algo o más de algo en tu interior que yo conozco bien.

Hay una parte de nuestra realidad que es inmutable, que está ahí siempre, que no muere. Y es desde ahí que tú y yo conectamos. Es desde ahí que todo empieza, que todo cobra sentido. Es ahí donde creo que habita mi recuerdo para ti. Es ahí de donde no podría sacarte ni aunque quisiera. Conocerte cambió mi vida y ha sido tremendo en muchos sentidos. Hasta tremebundo, en ocasiones, porque no solo significaste enormes penas y alegrías, sino que además ha sido un constante desafío para conocerme yo misma y enfrentar mis más profundos miedos y mis demonios también.

Quizás te ha pasado algo similar conmigo, no lo sé, pero espero que haya sido así.

Tu voz

 

LUNES, 5 DE JUL. DE 2021 23:42

Otra vez tu voz. Me encanta tu voz, tu entonación. Hablar contigo me pone nerviosa y me relaja a la vez ¿Será eso posible?

Hablamos realmente mucho rato. Hace muchos años que no hablaba tanto por teléfono. 

Probablemente con la persona que más hablé fue también contigo, en otra época.

Me conversaste de esas épocas, de hecho. Y me contaste por qué habías actuado de la forma en que lo hiciste. Lo sé, porque ya me lo habías dicho. Lo que yo no te dije en esa oportunidad -y creo que hoy tampoco te lo dije lo suficientemente claro- es que yo no me di cuenta de tus necesidades porque era muy egoísta y si mi mundo estaba bien, todo estaba bien, por un lado, y por otro, yo chapoteaba de felicidad por estar junto a ti. Me sentía tan en las nubes que no vi más allá de mis narices y las cosas que alcanzaba a notar, les hice el quite, las intenté ignorar como pude, porque no quería ver. Sufrí muchísimo cuando me dejaste, de verdad no lo vi venir (o no lo quería ver) y confirmar mis sospechas, a pesar que ya habíamos terminado, me destrozó. Fue como si una bomba me hubiera explotado en la cara, literalmente sollozaba en un restaurante del centro repleto de gente, hasta moqueando, con hipo y no podía parar a pesar que la gente se volteaba de sus asientos a mirarme. De hecho, me tuvieron que sacar de ahí porque estaba dando un jugo de antología (sin haber tomado nada más que agua). Y salí de ese lugar solo para seguir llorando casi a los gritos en plena calle, una tarde de verano, al anochecer.

De ahí en adelante traté de no pensar en nada. Ni en ti, ni en tu infidelidad, ni siquiera en mi.

Simplemente me dejé llevar, seguí funcionando en automático.

En algún punto que ni siquiera recuerdo bien, empecé algo con la Cxxx, que apenas duró un mes, porque en eso apareciste otra vez y yo no dudé ni un segundo, porque, verás, en el fondo de mi corazón nunca hubo dudas.

Luego tengo como una nebulosa de recuerdos confusos, en que de alguna forma volvimos, nos inscribimos en ese diplomado y todo se derrumbó para ambas. Me transformé en un verdadero monstruo: te amaba pero odiaba lo que me habías hecho. Ni siquiera entiendo muy bien cómo, pero al verte, solo quería abrazarte y retenerte para siempre al tiempo que era incapaz de creer una sola palabra que saliera de tu boca. Era como si hubiera perdido la razón. No me justifico: no creo que pueda olvidar lo que hice, pues con cada acto hiriente que pude desplegar en tu contra, no solo te hice sufrir sino que también sufrí yo. Me odié por ser tan débil y te odié por haber provocado eso. Te amé también, si es que eso tiene alguna lógica. (Y, por sobre todo, te pido perdón, de todo corazón. Me faltarán días para arrepentirme y avergonzarme)

Luego de eso, no tuve tiempo de mucho más, porque fue la época en que a mi mamá la desahuciaron y me dediqué a cuidarla. Volqué en ella todo mi cariño y estaba tan enferma que, literalmente, fui su enfermera 24/7. Es en esa época en que aprendí a cocinar mejor (para darle en el gusto a ella y lograr que comiera).

Fue en ese tiempo también que empecé a comprender un poco mejor la forma de funcionar de las personas, a tolerar primero y aceptar después, que cada persona es un mundo y que todos somos luz y sombra. Es algo que estoy aprendiendo constantemente y que aún no domino. Pero tú ya sabes que no soy precisamente “virtuosa”, ¿verdad?

Cuando mi madre murió, se murió con ella parte importante de mi mundo. Mis certezas, mis seguridades se esfumaron así: pafff!!! Y las cosas empezaron a perder sentido para mi. Pensé en llamarte para contarte pero no lo hice, porque supuse que no querrías saber más de mi ni te importaría.

importaría.

Y no te equivoques. La Cxxx no era mi pareja en ese tiempo. No lo fue sino hasta el año siguiente. Y por qué lo fue? Porque yo también, así como tú, necesito la compañía. Me complica estar sola, aunque sea por la sola presencia que no acompaña en nada pero ahí está.

Y así pasaron tres años más, hasta que un buen día nos encontramos en el centro a pito de nada. Prácticamente chocamos ¿lo recuerdas? ¿Realmente crees en las casualidades? ¿A ese nivel de detalle?

Yo nunca andaba en el centro por la tarde. Jamás. Y menos con el frío de junio y lo friolenta que solía ser. Y la posibilidad de que justo tú estuvieras en pleno centro a esa misma hora, caminando por la misma calle, por la misma acera y en sentido contrario al punto de encontrarnos frente a frente, entre medio de cientos, quizás miles de personas?

Reencontrarte fue reencontrar la felicidad, la alegría de vivir, la energía. Significó tantas cosas lindas pero también otras cosas que no lo eran tanto.

Y te juro que temí por mi, por mi integridad. Yo te amaba. Más bien, te seguía amando, quizás más que antes. Probablemente un poco mejor que antes, pero de manera tan imperfecta y con tanto miedo que no podía dejar de intentar interpretar cada gesto, cada palabra y cada ausencia como un posible rechazo. Yo sentía que me amabas cada vez que nos encontrábamos pero en tu ausencia, me atacaba el desamor, anticipando que tarde o temprano me desecharías y yo sería incapaz de volver a tolerarlo. Y, lo confieso también, no estaba dispuesta a cambiar la seguridad que me daba la Cxxx frente a la falta de certezas que tú me provocabas. Así que opté por convencerme de que no me querías, que solo jugabas conmigo y arranqué. Sí, además estaba depresiva-compulsiva-bipolar-como sea- pero no pienso excusarme en eso porque tenía noción de lo que estaba haciendo, sopesé posibilidades y heridas y huí.

Para el 2015 de verdad que había cambiado. No te voy a decir que había madurado lo suficiente ni nada porque yo puedo dar una sensación de madurez que es muy equívoca, incluso para mi. Pero sí puedo asegurarte que estaba dispuesta a dejar todo atrás por ti. Ya estaba plenamente consciente de lo que tú significabas en mi vida y me creía capaz de hacerte feliz y ser feliz a tu lado,  y te lo dije pero fuiste muy tajante al afirmar que no dejarías a Kxxx por mi. Se me partió el corazón al escucharte y ver tu expresión indescifrable mientras lo hacías. Aún así seguimos por un tiempo, porque creí que te iba a lograr convencer, o que yo lo iba a poder superar, pero no. Llegó el minuto en que no fui capaz y la derrota me liquidó. Te mediste en cada palabra, en cada gesto y hasta sensación porque tenías a Kxxx incrustada hasta la médula y se podía notar.

Así que no me quedó más que irme por donde había llegado, una vez más.

De lo último ¿qué puedo decir de lo último? Tú no necesitabas un amor. Necesitabas una amiga, una confidente y un desahogo y traté de serlo. Necesitabas que alguien escuchara tus penas, comprendiera tu desamor y yo lo hacía e intentaba con todas mis fuerzas permanecer ahí sin esperar nada, ser nada más que tu amiga pero de verdad me resultó imposible sostenerlo. ¿Puedo ser tu amiga?  Claro que puedo serlo, pero no puedo ser solo tu amiga. Al menos, no he podido hasta ahora.

Esta es mi historia contigo, esto es lo que pasó según yo, así es como yo lo viví.

(Y de ahora? Pues desde el estallido famoso que necesitaba hablar contigo y decirte lo que me pasaba. Y al empezar la pandemia, la urgencia fue cada vez mayor porque ahora sí existía el riesgo real de perderte, de no verte más.

De alguna forma, cada vez que dejamos de vernos antes, mantuve la esperanza de volver a encontrarte. Esto, sin embargo, es inmanejable y no podía dejar pasar más tiempo. Aún así aguanté lo más que pude, porque pensé que después de tanto desaparecer, era mucho más probable que ya no quisieras saber más de mi)


martes, 13 de julio de 2021

Me llamaste por teléfono (y no lo podía creer)

 DOMINGO, 4 DE JUL. DE 2021 02:36

Por qué me haces esto?

Tu llamada de hoy (ayer) fue algo completamente imprevisto. Una sorpresa, una muy agradable sorpresa.

No sabes lo feliz que me hizo escuchar tu voz. Escuchar tu voz y todo lo demás.

Estaba tan nerviosa que se me secó la boca (solo la boca) y se me pegaba la lengua contra el paladar. De verdad que me costaba pronunciar las palabras. Aparte de sentir casi un bloqueo que me imposibilitaba articular una oración.

Tú también lo estabas. Sobre todo al principio.

Fue lindo conversar contigo, fue lindo que estuvieras caliente al teléfono. Fue lindo sentir la misma complicidad de toda la vida, la misma soltura, la misma calentura.

Yo, casi dos horas después, sigo pasada de revoluciones, si te tuviera aquí, o yo estuviera allá, no estarías durmiendo, estarías vuelta loca, porque te habría hecho zumbar.


Hoy he estado puro confesándote cosas, así que déjame confesarte una cosa más:  Te amo. Y tuve que ahogar la frase varias veces para evitar que te sientas obligada a responder, para evitar un silencio incómodo. Pero igual te amo, quiero que lo sepas (lo sabes) y que lo tengas presente.

No me está gustando esto

 

SÁBADO, 3 DE JUL. DE 2021 04:03

Poquito me duró la felicidad. Es en parte culpa mía, pero también te culpo, fíjate. Sé que en estricto rigor no tienes culpa de nada, porque no estás obligada a nada con respecto a mi. Lo sé, y sin embargo, de todas formas espero un trato distinto, una consideración especial. Espero ...¿qué espero de ti? Reciprocidad, muestras de ternura, de afecto, de preocupación real. Y no la hay... o así me lo parece. Hay otras cosas, entretenidas, claro, incitantes probablemente, cosas que seguramente extrañaría si no existieran pero que no necesariamente me hacen sentir bien en ausencia de lo demás.

Me gusta sentirme deseada? Claro, para mi el sexo no es secundario. Es parte fundamental del motor de mi existencia, pero si no hay amor, de verdad que no significa casi nada.

No me sirve la simple calentura, no me aporta nada, muy por el contrario, me vacía, me drena. Yo intento creer que en realidad tú sientes más cosas por mi que eres incapaz de aceptar, pero ¿por qué iba a ser eso real? No, lo real es lo que me has dicho y la manera en que te comportas conmigo. Eso es lo tangible, lo que yo puedo palpar. El resto son nada más que conjeturas. Ni siquiera conjeturas, son simples ilusiones que me hago para forzarme a aceptar una situación que me niego a aceptar.

Esa pastillita amarga que uno se resiste a tomar porque sabe como la mierda.

Yo recuerdo tu amor y era hermoso, se sentía tan bien, nunca nadie me hizo sentir igual.

Lo de ahora es otra cosa, quizás porque simplemente ya no eres la misma, porque tu esencia hoy es otra.

No me está gustando esto, debo confesar.

Tenme presente

 

JUEVES, 1 DE JUL. DE 2021 21:46

Me siento tan feliz en este minuto, que hasta me da miedo escribirlo y que mañana todo lo que hemos hablado se esfume tal como se escapa la arena entre los dedos.

Tal vez no sea exactamente lo que yo soñaba escuchar pero se acerca tanto que casi no puedo respirar. Yo sabía que tan equivocada no podía estar. Me puse el parche antes de la herida en mil y una ocasiones, temiendo que me dijeras lo peor pero esperando siempre lo mejor.

Solo saber que habito en tu mente y tu corazón me de una energía y una alegría tremendas. Llevo tanto tiempo como Pepe Grillo susurrándote al oído lo que siento por ti, tanto tiempo sintiéndome como las pelotas por tu indiferencia, largos meses de zozobra espiritual y mental, sintiéndome indigna, despreciada, subvalorada. Tratando siempre de equilibrarme arriba de una cuerda floja que nunca aprendí a dominar. He hecho todo lo humanamente posible por mantenerme a flote, por permanecer a tu lado y no arrancar cuando me he visto en peligro como ha sido mi triste costumbre.

Sé que no me estás prometiendo nada, ni ofreciendo nada más que lo que en este momento sientes. Sé que no me has dicho que me amas ni mucho menos que lo que sientes vaya a ser para siempre. Solo ten presente que tampoco te he pedido nada, que estoy aquí, junto a ti, a pesar de todo. Que no arranqué, que hago lo que puedo, que te llevo conmigo a donde vaya, que estoy a tu lado para apuntalarte si lo necesitas, en fin: Solo tenme presente.

La serie/tu recuerdo

 

JUEVES, 1 DE JUL. DE 2021 06:49

Ver la serie que me recomendaste es bueno y malo a la vez. Tenías toda la razón. Me recuerda a ti, a nosotras.

Es bueno por eso, porque no puedo evitar reemplazar las escenas de sexo por nuestros encuentros...y es que mi memoria está colmada de ellos, de esa pasión desbordada con que la gente fantasea a veces, pero que para nosotras fue absolutamente real. Desde la primera vez que nos besamos, sentimos esa química maravillosa que nos envolvía por completo, que nos hace olvidar que existe el tiempo, la gente; solo tú y yo existíamos y éramos reales.

Recuerdo tu piel, tan suave y tentadora, tu lengua en mi boca. Cómo explicarte que tu forma de besar era lo que yo soñaba encontrar desde que era adolescente, desde la primera vez que me puse a imaginar cómo era besarse, que se sentiría, cómo habría que hacerlo. Besos gentiles pero decididos, llenos de ansiedad, de ternura, eternos y perfectos. Únicos.

Esa primera vez, besándonos desenfrenadamente, pero tocándonos con  algo de timidez fue un descubrimiento inmenso, porque encontré en ti la horma de mi zapato, mi calce perfecto. No podía creer lo que estaba sintiendo, fue una explosión de sensaciones y me invadía la necesidad de hacerte mía y de entregarme a ti. Fueron muchas horas sobre esa silla y yo montada sobre ti. Sin embargo, sentí que habían pasado 10 minutos. Recuerdo tu cuello, tus pechos, tus pezones turgentes que sobresalían de tu sostén, pidiéndome que los tocara (todavía recuerdo que frenabas todos mis intentos de avanzar). Recuerdo que solo pensaba en desnudarte. Mis ganas de ti me consumían, no me dejaban pensar con claridad. (y siempre fue igual, mi cerebro se desconectaba estando frente a ti y solo podía sentir, sentir el amor, la pasión, la ternura y la lujuria incontenibles que se apoderaban de mi en tu presencia y ver que te pasaba lo mismo y no lo disimulabas, me encendía el doble, el triple).

Pensar que tuve que aguantar una semana completa más para verte desnuda, para tocar con propiedad todo tu cuerpo. Fue una semana llena de ansiedad, de impaciencia y sensaciones potentísimas, esperando por ti.

Para cada nuevo paso, cada incursión más profunda, me hiciste esperar, pero no me quejo, porque la espera intensificaba aún más mi necesidad de ti y hacía que cada encuentro fuera aún más candente, más deseado y explosivo.

Ya lo intuía desde antes de conocernos personalmente, pero esa noche fue el comienzo de una nueva vida para mi.

Han transcurrido casi veintidós años desde que nos conocimos, desde que descubrí contigo que hacer el amor no es necesariamente un acto mecánico de desahogo, sino que puede ser la expresión menos pensada y más completa de los sentimientos, cuando confías tanto en otra persona, que le entregas todo, de verdad todo lo que tienes dentro, sin temor ni pudor, para que te vea de una manera en que nadie más te ha visto.

lunes, 12 de julio de 2021

Acerca del amor no correspondido

 

MIÉRCOLES, 30 DE JUN. DE 2021 15:59

Veo que me quedé hablando sola, para variar. Tengo que confesarte que es bastante penca.

En fin, tampoco iba a ser lindo escuchar que quieres casarte.

Sabes con qué sueño despierta a veces? Sueño que me dices que me amas, que siempre fue así pero que habías sido incapaz de aceptarlo. Que tomaste otros caminos, otros rumbos con la secreta ambición de reencontrarte conmigo al final del sendero.

Yo sé que no es así. Que, en lo que a nosotras respecta, sólo yo siento así, pero es difícil aceptar la realidad. Duele ver tus ilusiones hechas trizas, pisoteadas por la realidad de la vida. El desamor duele profundamente y duele mucho más cuando sabes a ciencia cierta que esa persona que no te ama es el amor de tu vida, alguien a quien tú consideras tu otra mitad, esa mitad de tu alma que sientes que te falta y que debiera estar junto a ti, porque te reconoce y sabe y siente que es así. (Pero no es el caso, no es tu caso, no conmigo, al menos).

Quizás sea un tremendo error haberte dicho esto, en vez de solo plasmarlo en el diario, como siempre hago.

Créeme que no te lo cuento para victimizarme y menos para que te vayas a sentir culpable ni para que te de pena.

Te lo cuento porque en las historias de amor/desamor de la gente, estas cosas siempre se ocultan, se callan y encuentro que debiera ser todo lo contrario.

De qué sirve sentir amor por alguien si ese alguien nunca se entera?

Nadie más que tú

 MIÉRCOLES, 30 DE JUN. DE 2021 05:38

En este minuto, te prometo que sobornaría a quien hiciera falta para ir a buscarte a tu trabajo y raptarte el tiempo que fuera necesario para poder conversar contigo y decirte a la cara lo que ya te he contado por escrito. Para decirte que te he amado de la forma más completa, más entregada, más profunda que jamás sentí. No sé si al resto de los mortales les pasa igual pero yo te confieso que cuando me arrebata el enamoramiento, he sentido, invariablemente, que cada persona a la que amé fue -en ese minuto- el amor de mi vida. Sin embargo, al cabo de un tiempo, a veces semanas, a veces meses o incluso años, me pude dar cuenta que el amor ya no era el mismo. Que amor propiamente tal, no fue  y que el enamoramiento había sido pasajero.

Solo tú te quedaste incrustada en mi corazón, en mi mente y me quedo corta porque lo que yo siento es que no hubo nadie antes de ti ni habrá nunca más.

Para mi, conocerte a ti marcó un antes y un después en mi existencia. Yo de verdad sentí que ya te conocía, y de alguna manera supe que ibas a ser parte mi vida de ahí en adelante. No me cuestioné nada porque sentía que era a ti a quien le pertenecía mi corazón, mi cuerpo y mi alma y que los amores de antaño eran una alpargata vieja al lado de las inmensidades, raudales de amor, de lujuria, de deseo, de felicidad, compenetración. Un verdadero éxtasis en tantos niveles...en todos los niveles.


Para cuando nos volvimos a encontrar, cada vez, la intensidad fue siempre la misma o incluso mayor y luego de cada separación terminé destruida y me prometí olvidarte, deshacerme de tu recuerdo y continuar mi vida. Y no lo logré ni una sola vez: mi alma, mi cuerpo, mi corazón y mi mente se negaron a responderme, se han quedado contigo porfiadamente, creo que para siempre.

Una lectura de tarot

 

MIÉRCOLES, 30 DE JUN. DE 2021 00:49

Antes de olvidarlo, mejor te lo escribo por acá y así queda en la memoria (del teléfono, pero es lo que hay)

El tarot mostraba que estabas en un proceso de cambio importante pero que como estás metida en la vorágine del problema del trabajo, aún no te dabas cuenta.

Mezclando lo que las cartas me dijeron con lo que vi de otras tarotistas (“otras tarotistas” ...soy muy patuda yo), llevas ya algún tiempo sintiéndote diferente (es así? No sé yo, po) y es un proceso que empezó con tu última ruptura, que tú creíste haber sanado por completo, pero según yutú, no, entre cosas, porque algunos de esos asuntos venían de antes. El punto es que este es un cambio importante, que te lleva a reconocer muchas cosas en ti y en tu vida. Cosas que te negabas a ver o a las que restabas importancia, pero que de a poco ibas a ir aceptando como reales.

El tarot me hablaba de mentiras que te dices o decías a ti misma, aunque no me quedó claro qué tipo de mentiras ni el contexto.

El cuanto al trabajo, se me repitió mucho que había un problema que te afectaba sobremanera pero no tanto por la gravedad, sino porque terminaba por desbalancear tu equilibrio. Por lo mismo, había que ser mental al momento de analizarlo, para que no se te arranquen los caracoles estresados, pero que tampoco deberías dejar de ser intuitiva.

En tu salud, el estrés y la angustia generalizada era lo que marcaba tu tirada. No se visualizaba ningún otro problema.

Y en el amors, se veían problemas con una mujer de signo de tierra (o que tiene tierra en su carta).

El tarot hablaba de traición e infidelidad pero no te lo tomes muy a pecho (eres demasiado celosa). Salía también que tú podrías estar esperando una disculpa de parte de tu pareja y que llegaba, pero tarde.

Mención aparte para el señor extranjero que te proponía un negocio, porque me salió 2 veces y también apareció en un video que vi.

Mención honrosa para el matrimonio que se te avecina y que salió varias veces, aún cuando te tiraba las cartas preguntando x salud o trabajo. Y ya no recuerdo más.

Luego de mi magna tarea adivinatoria, merezco que dejes al menos Luca en alguna alcancía a mi nombre, porque -como sabrás- estas energías hay que recompensarlas para que no se disipen ni la suerte se vuelva en tu contra (dicen las gitanas y las brujas en general).

La razón

 LUNES, 28 DE JUN. DE 2021 17:44

Tengo tantas ganas de hablar contigo, de saber cómo estás realmente, de entenderte un poco mejor, de escuchar de tus labios tu historia y tu visión de las cosas...o al menos leerte.

Quisiera que tuvieras realmente sentimientos por mi, pero no cualquier sentimiento, no cualquier cariño.

Pero no es posible.

A veces me pregunto por qué me pasa esto, pero no te confundas: no lo pregunto para sentirme víctima de las circunstancias sino porque realmente necesito saber la razón.  Tiene que existir alguna. Yo no creo en el azar ni en las casualidades. Sé que tiene que existir un motivo para todo esto pero por más vueltas que le doy, no alcanzo a comprender.

Quizás, escuchando tu perspectiva, lograría acercarme a los motivos y eso me permitiría irme tranquila.

Qué piensas tú? Por qué pasa esto, para qué? Alguien gana algo?

Últimas palabras

  20 de julio de 2021 Es probable que esta sea la última vez que escriba en este diario y lo de por cerrado para siempre. A pesar de todas ...